Fue a buscar una nueva oportunidad

El volante sanfrancisqueño Mauricio Bringas vive su primera temporada en el fútbol italiano, a donde decidió emigrar buscando nuevas posibilidades para su carrera futbolística. Cumplió su primer objetivo: llevarse a su familia consigo. Ahora va por más, sueña con seguir escalando categorías.

"Esta vez entendí que tenía que salir a buscar oportunidades a otro lugar y no me fue difícil, tenía ganas de cambiar de aire. Siempre pensé en jugar en Italia y se dio", la palabra del volante sanfrancisqueño Mauricio Bringas está cargada de madurez y describe a la perfección la decisión que adoptó una vez finalizada la participación de Sportivo Belgrano en el Federal A 2019-2020.

Sin tantas oportunidades en la "Verde", "Mauri" salió a luchar por su carrera futbolística e Italia se convirtió en el destino apuntado. Primero, para realizar su ciudadanía y ya con ella, buscando forjar desde el ascenso su futuro.

De esa manera recaló en el Virtus Matino, de la categoría Promozione, un equivalente a la sexta división del fútbol italiano. El esfuerzo fue inmenso, dado que por ello debió dejar a su familia y a su pequeña hija en San Francisco por varios meses. El reencuentro se produjo en los primeros días de octubre y hoy en día, ya ubicados en una casa del pueblo de Matino, en la provincia de Lecce, Bringas ya tiene a los suyos consigo.

El regreso a nuestra ciudad, por el momento, es muy lejano según indicó el volante, que en diálogo con LA VOZ DE SAN JUSTO contó sus sensaciones sobre esta nueva oportunidad en su carrera deportiva.

 

 

-¿Cómo surgió esta posibilidad de jugar en Italia?

La idea mía era venirme a Italia para hacer la ciudadanía, porque ya tenía la carpeta lista para tramitarla. Apenas se terminó el Federal con Sportivo, aprovechando el parate largo entre un torneo y otro, aproveché y me vine porque teóricamente acá el trámite tardaba tres meses.

Hice la ciudadanía mediante una gestora, estuve viviendo tres meses en un pueblito del centro de Italia y mientras estaba acá fui hablando con mucha gente relacionada al fútbol y con jugadores argentinos que están jugando en el fútbol italiano, que está repleto de argentinos.

Mucha gente se fue enterando que estaba en Italia y se empezaron a contactar conmigo para darme una mano con el tema de los clubes: algunos eran serios y otros no. Así surgió, lo venía pensando hace un año ya porque veía que no tenía un progreso en Sportivo y por suerte salió todo bien.

 

-¿Estuviste a prueba en el Virtus Matino? ¿Por qué ese equipo?

No, no estuve a prueba en ningún club pero a través de diferentes directores deportivos (manager) me fueron recomendando. Acá en Italia ven el video de los jugadores pero después tenés que ir y mostrar.

En mi caso, Rubén Marchi, que es un sanfrancisqueño que jugó varios años en Italia, me hizo un contacto con un manager que me recibió cuando ya tenía la ciudadanía, me hizo entrenar con un grupo de jugadores que tenía y me fue ofreciendo a algunos clubes. Salieron varias opciones de diferentes categorías y en ese momento él agarró el cargo de director deportivo del club en el que estoy y me recomendó esta institución, porque acá iba a cobrar.

Así llego al Virtus Matino, por la tranquilidad de saber que económicamente iba a estar al día pero sobre todo porque podía traerme a mi familia a Italia conmigo. Acá, al igual que en Argentina, hay clubes que te pagan dos meses y no te pagan más.

El equipo es de la categoría Promozione, la sexta división, una categoría un poco baja para lo que yo aspiraba pero bueno, pude llevar a mi familia. Me dijo que desde el año próximo, el abanico de posibilidad va a ser más importante. Por ahora marcha todo bien.

 

- ¿Fue difícil dejar San Francisco?

No me fue difícil porque yo ya lo había dejado en dos oportunidades cuando era más chico que me había ido a las inferiores de Vélez y Newell's, las dos veces me volví por lo mismo, porque extrañaba a mi familia y mis amigos y quería venir a disfrutar de eso aunque después me terminaba arrepintiendo.

Esta vez, ya con más madurez, entendí que tenía que salir a buscar oportunidades a otro lugar y no me fue difícil, tenía ganas de cambiar de aire. Siempre pensé en jugar en Italia y se dio. Extraño compartir momentos con amigos y la familia pero ya no pienso en volverme.

 

- ¿Qué nivel y fútbol te encontraste en Italia?

Pensé que en esta categoría iba a poder jugar tranquilo pero es rara y quizás hay que experimentarla. Hay clubes que se arman muy bien, con jugadores que pasaron por primera división, equipos que gastan mucho dinero porque quieren ascender. Otros equipos son flojos. Un fin de semana podés ganar 5 a 0 y al otro enfrentar a un equipo con nivel de tercera o cuarta categoría.

El fútbol italiano es muy táctico, aprendí muchísimo en este tiempo y además el entrenador jugó en mi posición. Es muy diferente al argentino, en la categoría hay muy buenos jugadores, algunos que hicieron carrera en primera división y eso sube el nivel.

Acá desde la cuarta categoría para abajo, los equipos tienen que jugar con tres fichas Ander, es decir tres jugadores menores de 20 años. En la categoría en la que juego, es obligatorio que jueguen de titulares un futbolista categoría 2000, un 2001 y un 2002, eso equipara para abajo o para arriba dependiendo la calidad del jugador Ander.

 

- ¿Cómo es el Virtus Matino y qué aspiraciones tiene?

El Virtus Matino aspira a ascender. Antes de llegar me habían comentado que una mujer compró la sociedad hace tres años y había ascendido siempre, cada año, sin escala, desde la novena a la sexta. Y este año el objetivo es volver a hacerlo.

Cuando llegué, me pareció un equipo normal, no veía tanta calidad como para ascender pero en la pretemporada y con los amistosos, fuimos demostrando que estamos muy bien. Le ganamos a equipos importantes de la Serie D (cuarta categoría).

Ya en el torneo, pasaron ocho fechas, solo perdimos un partido, y estamos segundos. Hay una linda presión de los hinchas también. Es un torneo muy largo, son 30 fechas.

 

-¿Cómo es el lugar en el que vivís?

Estoy en un pueblo llamado Matino, de 12.000 habitantes. En Italia todos los pueblos parecen viejitos, pero lo lindo de Italia es que está todo cerca, las grandes ciudades están a 5 minutos de Matino.

Estoy en la región de la Puglia, en la provincia de Lecce, es una zona de playas. Para donde salís hay playas, es un lugar muy turísticos y lindo.

 

-¿Estás con tu familia en Matino?

Hoy en día estoy con ellos, con mi mujer y mi hija. Además también se vino mi mamá.

Esa fue la parte más dura, yo me vine en abril a Italia y en julio me dieron la ciudadanía y ya en agosto arrancaban las pretemporadas de los equipos. Estuve prácticamente 5 o 6 meses sin ver a mi familia y fundamentalmente a mi hija que era lo que más extrañaba, me estaba perdiendo mucho de su crecimiento.

Arranqué la pretemporada y ahí ya los podía traer, pero quería aprender un poco más el idioma, acomodarme bien en la casa y conocer el pueblo para que cuando vinieran ya estuviera todo resuelto.

La pretemporada la hice en agosto, en septiembre me mudé a la casa que me dio el equipo y después ya nos pusimos a buscar los pasajes para que se vengan. Llegaron los primeros días de octubre, nos dimos el lujo de que se venga mi mamá acompañando a mi mujer y mi hija. Estamos disfrutando, conociendo un poco y muy feliz de haber cumplido el objetivo de traer a mi familia. Al principio me decían que no era fácil que me dieran una casa, acá se acostumbra a que todos los jugadores jóvenes se agrupen en una especie de pensión y así era imposible traerme a mi familia pero yo no tuve problemas con ello.

 

- ¿Costó la adaptación por el idioma?

Ya hablo y me comunico bien con la gente pero asumo que podría haber aprendido antes, quizás subestimé un poco los tiempos o siempre estuve rodeado de argentinos y latinoamericanos y entonces no me tenía que esforzar. Por suerte es un idioma muy parecido al español, que se aprende rápido. Por más que no sepas hablarlo te haces entender, por lo que no fue un problema. Ahora hablo bien, quizás si me tengo que explayas mucho sí le erre a algunas palabras. (Risas).

- ¿Cuáles son tus sueños en el fútbol europeo?

No sé si sueños sino que me voy trazando objetivos. El primero era llegar a Italia y jugar en un club para traer a mi familia; el segundo objetivo es jugar y mostrarme toda la temporada para comenzar a escalar categorías. Hace poco tiempo que estoy jugando acá pero ya fui teniendo algún sondeo, nada formal, de equipos de otras categorías. Eso quiere decir que estoy haciendo las cosas bien y ese es mi próximo objetivo. Quiero hacer mi carrera en Italia, acá jugando en Serie D podés vivir tranquilamente del fútbol.

 

- ¿Tenés algún compañero argentino?

Somos cuatro argentinos en el plantel. Argentinos hay por todos lados, en todos los pueblos hay uno jugando al fútbol. En el ascenso de Italia, si un equipo quiere pelear el ascenso, parece que está como establecido que sí o sí debe tener varios argentinos en el plantel.