La dama del fútbol

La sanfrancisqueña Sofía Navarro cuenta sus emociones y expectativas tras ser designada por Atlético Nacional de Medellín como su nueva gerente del fútbol femenino. La "Indiecita" que quiere ser cacique.

Sofía Navarro trabaja en el fútbol femenino de Atlético Nacional de Medellín

Por Gabriel Moyano 

Un buen día, decidió salir de su zona de confort y viajar en busca de un nuevo desafío. No cortó toda relación con su pasado: todo lo contrario, inició un camino hacia sus raíces que hoy la puso frente a un reto que la emociona.

Sofía Navarro no reniega ser "la hija del Indio", pero sí quiere hacerse un nombre propio y hoy está frente a la oportunidad de su vida: el Club Atlético Nacional -uno de los grandes de América- la eligió como gerente del fútbol femenino en un proyecto que empieza desde cero.

Con la experiencia que adquirió trabajando en Sportivo Belgrano y con muchas ilusiones en las valijas viajó con el objetivo de no solo encontrar el éxito deportivo sino también de trabajar por los derechos y la igualdad de las mujeres.

Desde Medellín, Sofía responde preguntas y nos cuenta la historia.

-El reciente homenaje que recibió tu papá en Colombia por el 70 aniversario del club fue un evento muy importante y movilizador, ¿cómo lo viviste?

El homenaje que recibió mi papá fue extraordinario, fue la experiencia más hermosa que viví porque yo a él dentro de la cancha nunca lo pude acompañar ya que yo era muy niña cuando jugaba. Recién a los 10 años lo pude acompañar pero él ya era director técnico. Nunca lo pudo ver bajo los tres palos acá en Colombia. Fue una semana hermosa en la cual yo lo podía ver cómo revivía su pasado con su ex compañeros, en el vestuario, contaban anécdotas, parecían todos chicos de 17 años. Cuando viajaban en la trafic para el ir al estadio se hablaban y se hacían chistes como si estuvieran en el bus por ir a jugar un partido. Me siento muy orgullosa de poder haber vivido esa experiencia y por haberlo acompañado. El es muy querido, es un ídolo, tanto como para la institución como para toda la ciudad. Se llevó una medalla hermosa de los 70 años del club, ya tenía la de los 60 y sé que está muy emocionado por todo esto que está pasando. El sabe que yo siempre lo seguí en esto del fútbol, que tanto nos apasiona a los dos. Somos dos guerreros y estoy muy emocionada.

 

-¿Ahí comenzó a tomar forma tu relación con el club o venía de antes?

Mi relación con el club venía de antes. Lo de los festejos de los 70 años fue una coincidencia. Dicen que todo pasa por algo. Yo había dejado de trabajar en Sportivo y tenía la mente puesta en el fútbol femenino de acá de Colombia porque sabía que  se estaba armando la Liga Profesional. Quería expandirme un poco y para mí era un gran reto venirme acá a Colombia a trabajar por el fútbol femenino, por la mujer, por los derechos, por sus valores y por su formación. Yo venía con tratativas con la institución desde antes, pero todavía estaba instalándome aquí, estaba con el tema de los papeles, de la nacionalidad. Un día me contactaron por el tema de los 70 años para pedirme que por favor mi padre viniera porque era invitado especial. Así que yo estando en Bogotá haciendo los trámites lo llamé y él ni lo dudó. Se vino y obvio que ahí mis contactos se ampliaron en lo deportivo, en lo profesional y en lo personal. Fue uno de mis despegues, pero ya venía con mi cabeza mentalizada en agarrar el fútbol femenino del Atlético Nacional.

 

-¿Cuáles serán tus tareas?

Estoy en el proceso de iniciación, conociendo las distintas áreas que tiene el club, los procesos de cada acción. Es una institución muy organizada, con una visión muy grande. Tiene desde departamento de marketing hasta departamento administrativo y financiero. Es una estructura muy grande y hay que conocerla bien. Pero mi función va a ser básicamente estructurar el fútbol femenino del club. Debo encontrarle la forma para participar en la Liga Aguila, que es la profesional de acá, que sea un proyecto auto sostenible y tener buenos resultados deportivos, que eso viene de la mano del trabajo.

 

¿Cómo está el fútbol femenino en Colombia?

El fútbol femenino acá en Colombia está en su pleno auge. A diferencia de la Argentina, que está mucho más avanzada en cuanto a estructura, acá se valor más el tema de los derechos de la mujer y los contratos laborales. Eso es lo que yo no veía mucho en Argentina, menos en el interior, donde el fútbol femenino no se explota, está estancado. Esa es otra diferencia con Colombia, donde el proyecto que no lleva un año de implementado, se hizo por ley: cada institución afiliada a la Federación debe tener fútbol femenino. La mitad de los clubes ya participaron este año y la otra mitad se va a sumar el año que viene, que es ahí donde nosotros vamos a ingresar. Ahora estamos más abocados a la estructuración y formación del proyecto deportivo.

 

-Ya habías adquirido experiencia trabajando en Sportivo...

Sportivo Belgrano fue mi maestro. Mi padre fue uno y Sportivo fue otro. Fueron dos grandes maestros que tuve y estoy muy agradecida. Con el fútbol femenino de Sportivo aprendí no te digo todo, porque todos los días se aprende algo, sino lo básico y lo importante que es valorar a la mujer en una institución deportiva. Aprendí desde cómo generar un peso hasta cómo organizar y mantener un plantel en pie. Sportivo tuvo mucho que ver en mi carrera, fue un gran impulsor. Yo me considero una persona súper hiperactiva y necesitaba venir a Colombia a ver qué pasaba, y acá estoy.

 

-¿Cómo es vivir en Medellín siendo "la hija de" ?

La prensa futbolística es muy dura y siempre lo va a ser. El fútbol es así. Yo estoy acostumbrada, porque lo viví en Sportivo, con mi papá, nunca me pegaron pero sé que se van a sacar muchas conclusiones de que por ser la hija de él tuve mis beneficios. Pero ya a esto me lo gané solita. Me vine sola, dejé muchas cosas en la Argentina, empezando por mi familia, todo por un sueño y un objetivo. Cualquier crítica o comentario estoy totalmente tranquila sabiendo que me lo gané con mi sudor y esfuerzo.

 

-¿Planeás quedarte en Colombia mucho tiempo?

Este proceso va a llevar su tiempo. Es una estructura que empieza de cero, por lo que va a llevar varios años. Este es mi objetivo y planeo quedarme acá hasta conseguirlo, si surge otro en el camino lo veré, pero por ahora estoy enfocada en este proyecto que tanto me apasiona.

 

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