La pasión no sabe de edades

César Messa, con 60 años, se coronó hace días campeón cordobés de enduro en la categoría Master. Una historia de amor por las motos que ya lleva más de 4 décadas.

Corría el año 1969 en nuestra ciudad. Un par de chiquilines, primos entre ellos, preparan una moto con las pocas herramientas y partes que tenían, a escondidas de sus familias. Cuando llega el día, la empujan unos metros para no hacer ruido y se suben sin saber que esa travesura será el inicio de una historia increíble.

Los primeros llegaron montados en la creación casera a Plaza Luxardo y la alegría duró poco: una serie y la moto dijo basta. Pero a uno de ellos, César Messa -que en ese entonces tiene 12 años-, ese primer contacto con las carreras le significó el despertar de una pasión que hoy es el combustible para seguir corriendo.

48 años más tarde, César celebra su cumple número ¡60! no solo corriendo sino también ganando. Se corona campeón del enduro cordobés en la clase Master, en la que compiten "pibes" de 43 años.

Entre cada una de las escenas pasaron miles de carreras, viajes, asados, momentos vividos junto a su hijo a Alejandro -que heredó la pasión por las motos- (ver nota) y junto a grandes amigos y muchas anécdotas.

Pero lejos de pensar en el retiro, César dice que espera para este 2018 salir de casa para encarar cada carrera con las mismas ganas de siempre, con la adrenalina que sintió aquella tarde de 1969 cuando salió a escondidas de su casa para sentir el gustito de la velocidad.

Del óvalo pasó al motocross y en el enduro encontró el mayor desafío. Corre en los campeonatos de San Luis, Entre Ríos y Córdoba y en todos ellos logró grandes resultados, pero lo más importante que cosechó fue la admiración y el respeto de los más chicos: "Es una de las cosas que me motiva a seguir", cuenta.

Siéntese y disfrute (no todos los días se charla con un campeón de 60 años):

 

-          Venís de vivir un momento muy especial...

Justo el día de mi cumpleaños número 60 gano el campeonato cordobés. Fue una alegría muy grande, porque fue la coronación de todo el trabajo del año, de entrenar mucho, de estar siempre arriba de la moto y de cuidarse -un poco- (risas). Me coroné en la categoría Master, que es de 43 años para arriba.

 

-          O sea que tenés rivales mucho más jóvenes que vos...

Está complicado por ese lado, porque con algunos, por la edad, doy mucha ventaja, porque son mucho más jóvenes. Pero como te digo, con mucho entrenamiento, con muchas ganas de correr, con lo que yo amo este deporte, con la experiencia de 42 años corriendo en moto compenso esa diferencia de edad y por suerte pude salir campeón.

-          ¿Es clave esa pasión en tu vida?

Es lo que me lleva a seguir adelante, a no aflojar nunca. Yo creo que voy a seguir corriendo hasta que el cuerpo me diga basta. Pero para estar 48 años arriba de la moto hace falta mucha pasión. Tengo un montón de caídas, un montón de quebraduras pero lo sigo haciendo con amor. Gracias a Dios el cuerpo me responde y puedo seguir haciéndolo.

La nota completa en la edición de este viernes 5 de LA VOZ DE SAN JUSTO